Unas gotas de conciencia. La meditación

Este es el primer artículo que escribo, me siento emocionado por atreverme a escribir, ¿Que sería la vida sin afrontar los miedos?

Para mí la meditación es una forma de entrenar la mente para dejar de ser una marioneta de los pensamientos, de las emociones, situaciones y de las demás personas/entorno. Por medio de la meditación se encuentra un estado libre de enganches donde se siente la poca importancia que tiene lo que sucede, ya que lo que sucede es neutro, y lo que hace que tu experiencia sea “buena” o “mala” es la interpretación por medio de tus creencias, de lo que crees sobre ese asunto, haciéndote sentir de una determinada manera.

Piensa en algo que no te gusta, ¿Cómo te sientes?…

Ahora piensa en algo que te gusta. ¿Cómo te sientes?…

¿De qué depende como te sientes? ¿de lo que piensas?

Los pensamientos hacen que te sientas de una manera concreta, y esto hace que tengas una actitud concreta delante de los acontecimientos de la vida, y por lo tanto la vida te responde según tú le estés dando.

Meditar o atender la paz y el silencio que hay en ti te ayuda a tener una mente calmada y atenta. Así poder elegir que pensar y cómo reaccionar ante lo que sucede en la vida. No es   fácil ni rápido vivir con una mente tranquila y enfocada, aunque en ocasiones sucede por arte de magia o por una experiencia fuerte que rompe la identificación con el pensamiento y te libera del yugo del juicio. Lo normal es que a base de práctica consigas ese espacio donde puedas conectarte con el espíritu para así poder vivir inspirado y sabiendo qué hacer en cada momento, ahorrándote el victimismo, la culpa, el miedo… confiando en tu guía interior que es uno con todo y todos.

Al empezar con mi práctica meditativa hace más de 25 años recuerdo que era una auténtica locura porque la cabeza no paraba: imágenes, dos o tres voces hablando a la vez…, más que relajarme me volvía loco, me dolía el cuerpo… En fin un pequeño desastre. Pero después de practicar y beber de diferentes fuentes, vi una forma más fácil para poder conectar con ese silencio que hay en mí. Lo primero es querer, lo siguiente es ser dueño de la atención y después con la atención disolver todas las trabas que impiden reconocer tu verdadera esencia.

 

Creo que si nos enseñaran en el colegio a meditar y a ver como funcionamos, viviríamos en un mundo más pacífico y amable, los problemas seguirían estando pero ya no juzgaríamos ni criticaríamos, Nos respetaríamos a nosotros mismos y también respetaríamos a los demás, responsabilizándonos de nuestro estado de ánimo.

Te invito a que hagas una práctica durante una semana y veas que ocurre; cada hora, cada dos horas o cuando te acuerdes, párate y haz tres respiraciones amplias y profundas, observarás como el flujo de pensamientos disminuye.

En los cursos que doy enseño ésta y otras técnicas que nos dan espacio para que, a tu ritmo, tomes las riendas de tu vida y vivas en paz y feliz. ¿Quieres aprender a meditar? Te espero en el Curso de Meditación para el día a día.

Santi Miralles