El vinagre de manzana, una alternativa muy saludable

Uno de los condimentos más utilizados para aliñar nuestras ensaladas es el vinagre de uva pero, aunque éste nos ofrece un toque de sabor, no aporta ninguna ventaja desde el punto de vista nutritivo y dietético; todo lo contrario, presenta varios inconvenientes:

  • Contiene ácido acético, sustancia tóxica que, si se ingiere en gran cantidad, produce alteraciones en la coagulación de la sangre, anemia e insuficiencia renal.
  • Erosiona el esmalte dental.
  • Rompe la barrera mucosa que protege el estómago y causa gastritis.

Existe una alternativa a dicho condimento con un sabor muy parecido y que nos ofrece una serie de ventajas para nuestra salud… ¡El vinagre de manzana!

El vinagre de manzana es muy empleado en las cocinas de norte de Europa y Estados Unidos y su elaboración parte de la fermentación alcohólica de la manzana en sidra. Después las bacterias tipo “acetobacter” transforman el alcohol etílico en ácido acético y agua. También se transforman otras sustancias como el ácido málico, el láctico y la glicerina y aparecen otros subproductos. El conocimiento de sus poderes curativos se remonta al año 3000 A.C. Hipócrates ya lo consideraba un excelente remedio para tratar peligrosas enfermedades infecciosas y para mantener una buena salud, utilizándolo como desinfectante y antiséptico.

Este excepcional aderezo proporciona una serie de beneficios para nuestro organismo, dentro de los cuales podríamos destacar:

  • Gran depurativo corporal;
  • Combate el estreñimiento;
  • Mejora las digestiones lentas y las hinchazones;
  • Favorece la aparición de la sensación de saciedad;
  • Disminuye la sequedad de la piel y de las mucosas;
  • Buen diurético, rico en potasio, sin efectos secundarios indeseables;
  • Alcaliniza ligeramente el pH sanguíneo;
  • Previene mareos, calambres, cansancio físico y mental;
  • Disminuye el dolor y la inflamación de las articulaciones.

El vinagre de manzana no sólo puede ser usado como aliño para muchos de nuestros platos sino que también puede tomarse de forma terapéutica. Para ello, deberemos añadir una cucharadita de postre en medio vaso de agua con una cucharadita de algún endulzante (miel, melaza o azúcar de caña) antes de las 3 comidas principales.

Además, también podemos aplicarlo vía tópica (uso externo) con finalidades cosméticas:

– Ayuda a reducir las manchas cutáneas.

– Como tónico para las imperfecciones.

– Como enjuague capilar para combatir la caspa y otorgar brillo y cuerpo.

– Como limpiador facial para nivelar los niveles de pH.

– Como limpieza profunda para eliminar rastros de productos en el cuero cabelludo.

– Como ingrediente en una mascarilla facial (puedes agregar misma cantidad de arcilla, avena, palta o cualquier agente espesante).

La recomendación para empezar es 1 parte vinagre de manzana por 3 de agua. Una vez que ya se empieza a tolerar más, se puede probar con 1 parte vinagre por 2 partes de agua incluso a partes iguales de vinagre y agua. Cuanto más grasa sea la piel, más cantidad de vinagre de manzana se necesitará.

Dicho todo esto, creo que hay motivos más que suficientes para realizar un pequeño cambio en nuestra manera de aliñar que proporcionará un gran cambio en nuestro bienestar.

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Las informaciones contenidas en este artículo se publican únicamente con fines informativos y no pueden ser consideradas como recomendaciones médicas personalizadas. No debe seguirse ningún tratamiento basándose únicamente en el contenido de este artículo, y se recomienda al lector que para cualquier asunto relacionado con su salud y bienestar, consulte con profesionales de la salud.