La ashwagandha

La planta de ashwagandha (Withania somnífera), uno de los remedios ayurvédicos más poderosos, se ha utilizado desde la antigüedad para una amplia variedad de afecciones. Ashwagandha se conoce con frecuencia como el «ginseng hindú» debido a sus propiedades rejuvenecedoras, aunque botánicamente, el ginseng y la ashwagandha no están relacionados. Tradicionalmente se ha recetado como un tónico nervioso y adaptógeno (estimulante fisiolólgico pero no excitante del sistema nervioso). Se ha utilizado clásicamente en la India durante casi 5.000 años para afecciones tales como la falta de crecimiento en los niños, debilidad en la vejez, reumatismo, estreñimiento, insomnio, afecciones nerviosas, estrés crónico, bocio, inflamación de las articulaciones, parásitos, equilibrio hormonal, y más. Una pasta hecha de polvo de raíz de ashwagandha se puede aplicar tópicamente para tratar forúnculos, úlceras y otras irritaciones e infecciones de la piel.

Se sabe que la ashwagandha ayuda a fortalecer el sistema inmunológico después de una enfermedad, quimioterapia o cirugía. Es un remedio altamente efectivo y basado en la evidencia para ayudar a reducir los niveles de estrés y ansiedad, al reducir los niveles de cortisol e imitar el neurotransmisor inhibitorio GABA.

Perteneciente a la misma familia de solanáceas que el tomate, la ashwagandha orgánica es un arbusto regordete con hojas ovaladas y flores amarillas. Da frutos rojos del tamaño de una pasa. Esta hierba adaptógena es nativa de las regiones secas de la India, el norte de África y el Medio Oriente, y hoy también se cultiva en climas más suaves, incluido Estados Unidos.

¿Por qué usar ashwagandha?

Si padeces alguno de estos síntomas:
– Estrés
– Fatiga
– Dificultad para concentrarte
– Mala memoria
– Problemas para dormir
– Bajo líbido
– Sistema inmunológico débil
– Ansiedad
– Baja resistencia (mental o física)
– Dolor en las articulaciones

Condición neurológica

El uso de ashwagandha puede ayudarte a aliviarlos y proporcionarte un aumento en los niveles de energía y una sensación rejuvenecedora de bienestar.

Beneficios de la ashwagandha

Ashwagandha contiene muchas sustancias químicas medicinales útiles, incluyendo withanólidos (lactonas esteroidales), alcaloides, colina, ácidos grasos, aminoácidos y una variedad de azúcares. Si bien las hojas y la fruta tienen valiosas propiedades terapéuticas, la raíz de la planta es la parte más utilizada.

Existen más de 200 estudios científicos sobre sus beneficios sobre la salud. Algunos son:

  • Protege el sistema inmune.
  • Ayuda a combatir los efectos del estrés.
  • Mejora el aprendizaje, la memoria, la atención y el tiempo de reacción.
  • Reduce la ansiedad y la depresión sin causar somnolencia.
  • Ayuda a reducir el potencial de enfermedad neurodegenerativa y mejora la función cognitiva.
  • Estabiliza los niveles de azúcar en sangre.
  • Ayuda a bajar los niveles de colesterol.
  • Ofrece beneficios antiinflamatorios y analgésicos.
  • Mejora la potencia sexual tanto para hombres como para mujeres.
  • Promueve el crecimiento de nuevos nervios.

Ashwagandha como una hierba adaptógena

Los adaptógenos son sustancias que modulan su respuesta al estrés o reacción ante un entorno cambiante. Los adaptógenos ayudan al cuerpo a hacer frente a las tensiones externas, como las toxinas en el medio ambiente y las tensiones internas, como la ansiedad y el insomnio, o cualquier trastorno relacionado con el estrés.

Según el Ayurveda, nuestros cuerpos están tejidos a partir de alimentos. Los nutrientes que ingerimos se metabolizan en la energía y la información que forman nuestras células, tejidos y órganos. Todos los días, nuestros cuerpos necesitan vitaminas, minerales y otros nutrientes esenciales para mantener el delicado equilibrio de nuestro cuerpo.

Ashwagandha se toma clásicamente como un polvo fino mezclado con miel o ghee. En los países occidentales, típicamente la ingerimos en forma de cápsula.

La dosis recomendada típica es de 500 a 1.000 mg. de polvo de raíz. Para las personas que sufren de insomnio y ansiedad, tomar una taza de leche caliente que contenga una cucharadita de ashwagandha en polvo o una cápsula de ashwagandha antes de acostarse es un tratamiento beneficioso.