Protégete de los efectos negativos del sol

Protégete del sol

Llegó el verano y con él el calor, la playa y la piscina, y muchas horas al sol. En general , nos encontramos más alegres y relajados, se respiran vacaciones, salimos más y nos socializamos más. Sí, los rayos del sol nos ayudan a estar en este estado. También permiten que nuestra piel sintetice más vitamina D por lo que aumenta la densidad ósea, se refuerza el sistema inmunológico y se previenen las enfermedades cardiovasculares.

La luz del sol llega hasta nuestra piel en forma de radiación ultravioleta, lo que conocemos como UVA y UVB. Los rayos UVB es la principal causa de las quemaduras por el sol, mientras que los  UVA penetran en la piel más profundamente, y se asocian con la aparición prematura de las arrugas, la pérdida de la elasticidad, manchas solares, falta de nutrición o melanomas, lo que conocemos como daño celular o estrés oxidativo. Por eso una exposición al sol prolongada y sin protección puede tener efectos nocivos sobre nuestra piel.

Sí, protégete del sol (y aclaro, tanto en verano como en invierno), y es importante hacerlo desde fuera como desde dentro, con nutrientes que nos protejan de padecer daño celular.

Las cremas solares y el SPF (factor de protección solar)

En Laia apostamos por las cremas solares amigas del medio ambiente y libres de tóxicos perjudiciales para nuestro organismo.

Puedes encontrar en el mercado dos tipos de filtros solares, unos son de síntesis química, llamados cinamatos, oxibenzonas, o derivados del benzimidazol, entre otros (los verás en la etiqueta). Actúan absorbiendo la radiación solar,  provocando un cambio en su estructura química y son potentes alérgenos y disruptores hormonales, es decir, interfieren en el correcto funcionamiento hormonal ya que atraviesan la dermis y llegan a la sangre. Además, son altamente contaminantes.

El otro grupo es el de los filtros físicos o de pantalla, principalmente se utilizan el dióxido de titanio o el óxido de zinc (casi mejor que sean No-Nano, así no atraviesan la dermis), minerales naturales que forman una pantalla sobre nuestra piel que actúa reflejando la luz solar, y son totalmente respetuosos con nuestro organismo y el medio ambiente. En este enlace encontrarás más información.

protector solar

La fotoprotección oral

No siempre nos acordamos de ponernos la crema cada dos horas, o bien no la aplicamos bien por todo el cuerpo, o solamente nos ponemos crema cuando vamos a la playa o a la piscina, y no lo hacemos el resto del día aunque vayamos a tomar algo a una terracita de un bar. Además sudamos, nos secamos con la toalla y nos damos un baño con jabón, lo que hace que la crema pierda eficacia.

Para seguir protegidos de los rayos ultravioletas y evitar el estrés oxidativo, te aconsejo que cada día ingieras nutrientes que refuercen tus células de la piel (sobre todo si tienes la piel muy sensible). Evitarán las quemaduras solares, el envejecimiento prematuro, las manchas solares, el daño del ADN celular, activarán las células generadoras de melanocitos y te proporcionarán un bronceado más bonito y duradero.

Los nutricosméticos fotoprotectores más recomendables son:

– El aceite de espino amarillo, rico en omega-7.

– Extracto de pomelo.

– Vitamina D.

– Antioxidantes, como la Coenzima Q10, resveratrol o la quercetina, entre otros.

– La centella asiática y el te verde.

– Aceite de germen de trigo.

Recuerda, protégete de los rayos ultravioletas del sol por dentro y por fuera, siempre! Porque ambos son igual de importantes. Desde Laia Naturopatía te recomendamos el curso de Cosmética natural  y Nutricosmética.