“Aprender en Laia Naturopatía no solamente es leer, estudiar, investigar… sino también es cambiar creencias, compartir, empatizar, experimentar en uno mismo…”

¿Qué te impulsó a formar la escuela online de técnicas naturales Laia Naturopatía?

Durante muchos años fui profesora de Naturopatía en una escuela de terapias naturales y manuales en Palma de Mallorca. En los últimos años me di cuenta de que muchas personas no podían cursar estos estudios por motivos de horarios o porque tenían que desplazarse a muchos kilómetros lejos de su localidad. Entonces fue cuando, a finales del año 2009, surgió la idea de Laia, que poco a poco fue madurando y tomando forma hasta que se fundó o se dio a conocer en julio de 2010.

 

En la escuela utilizáis el método e-learning que permite formarse sin horarios de clase y sin necesidad de desplazamiento. Esto es una ventaja para los alumnos, ¿verdad?

Sinceramente, esta es una de las barreras más grandes con las que me enfrenté al principio. Pero poco a poco las ventajas de este tipo de enseñanza fueron ganando terreno. Lo más importante para mí era crear conciencia de grupo, aunque fuera de forma virtual, y promover la comunicación constante entre los profesores y los alumnos, básicamente para que éstos últimos se sintieran acompañados durante toda la formación. En la mayoría de nuestros cursos, a parte de la lectura y estudio de los apuntes, planteamos constantemente casos prácticos, foros de debate y actividades prácticas con personas ajenas a la escuela y que el alumno tiene que resolver, siempre con la ayuda y la valoración de las profesoras.

 

Las nuevas tecnologías, bien utilizadas, son muy útiles y abren un gran abanico de posibilidades.

Además, las profesoras de Laia estamos presentes prácticamente cada día. Respondemos las dudas y sugerencias de los alumnos casi de inmediato (o esa es nuestra intención), favoreciendo así un seguimiento y una atención personalizados a través de los foros.

Sílvia Cardona: «Los alimentos son la gasolina de nuestro organismo, y esa gasolina tiene que ser la adecuada y de buena calidad si queremos mantener el motor en buen estado durante mucho tiempo”

 

¿Qué perfil de alumno/a hay en la escuela?

En Laia Naturopatía ofrecemos estudios tanto para aquellas personas que quieren ser terapeutas en un futuro o trabajar en un herbolario o parafarmacia, y también para aquellas personas que solamente quieren aplicar lo aprendido a su ámbito personal. Por ejemplo, en el curso de Técnico en Naturopatía, de tres años de duración (ampliable a cuatro), el alumno aprende todo lo necesario para poder tener su consulta y trabajar como terapeuta. En cambio también ofrecemos cursos más pequeños y concretos para aquellas personas que solamente quieren aprender una terapia, porque les gusta o porque quieren utilizarla como complemento en su profesión (por ejemplo, quiromasajistas que estudian aromaterapia, u osteópatas que estudian dietética y nutrición o flores de Bach, incluso profesionales de la salud que quieren aprender algunas terapias naturales).

Luego están los seminarios que son muy breves y que se centran sobre algún tema de salud concreto, abiertos tanto a profesionales como a un público menos especializado. Y que, aun siendo de corta duración, dan herramientas y conocimientos muy profundos sobre ese tema.

 

¿De qué salidas profesionales dispone el alumno cuando finaliza sus estudios de naturopatía?

Al terminar los estudios, el alumno dispone de varias opciones: abrir su propio centro o despacho donde ejercer como naturópata, o bien alquilar un despacho en otro centro; trabajar como asesor en un herbolario o parafarmacia u otro negocio especializado; dar clases de naturopatía o alguna técnica natural, etc.

 

¿Qué cursos impartes en la escuela?

Ahora mismo estoy impartiendo asignaturas dentro de los cursos de Naturopatía y Herbodietética, entre ellas Dietética y Nutrición, Oligoterapia Catalítica, Sales de Schüssler, Iridología, etc. También imparto, junto a la profesora Cinzia Codato, el curso de Nutrición Ortomolecular.

 

¿Asignatura favorita?

Esta es difícil de responder…. Pero si tengo que elegir una, me quedo con Dietética y Nutrición. Para mí la base de una buena salud es una correcta alimentación (dejando el aspecto emocional aparte); no podemos pretender sanar o encontrarnos mejor tomando una serie de medicamentos o suplementos y luego comer de manera nada saludable. Los alimentos son la gasolina de nuestro organismo, y esa gasolina tiene que ser la adecuada y de buena calidad si queremos mantener el motor en buen estado durante mucho tiempo.

 

¿A día de hoy, sigues formándote?

¡Por supuesto! Y me gusta mucho hacerlo, me divierto enormemente aprendiendo terapias nuevas o reciclándome en las que ya conozco. Asisto a congresos, charlas, seminarios, etc. sobre naturopatía siempre que puedo. No hace mucho terminé el curso de kinesiología y hace bien poco he empezado uno de psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE). Tengo dudas sobre cuál será el siguiente…. (Se ríe).

Otra manera de formarme es en la consulta, con los clientes o personas que acuden en mi ayuda. ¡Aprendo muchísimo de ellos y ellas! Como cada persona es un mundo, y como “no existen enfermedades sino personas enfermas”, siempre tengo que estar muy atenta y presente para saber que será mejor en cada caso.

 

¿Qué es lo que más te gusta de formar parte del equipo de Laia Naturopatía?

Lo que más me gusta es estar en constante aprendizaje y rodeada de grandes profesionales. ¡Adoro a mi equipo! Somos un grupo de mujeres jóvenes (algunas más que otras), con ganas de aprender y enseñar lo que aprendemos, con motivación y energía para mejorar siempre en nuestra profesión, que, por otro lado, nos apasiona y la sentimos como nuestra forma de vida.

 

¿Qué recomendarías a los futuros alumnos de Laia?

Principalmente les recomendaría que se preparen para algo muy bonito: experimentar cambios en su vida, cambios positivos que les llevarán a la salud y al bienestar. Aprender en Laia no solamente es leer, estudiar, investigar… sino que también es cambiar creencias, compartir, aprender la compasión y a empatizar con el otro, experimentar en uno mismo,…. Y también algo muy interesante: la disciplina y la auto organización que conlleva estudiar online y la satisfacción de conseguirlo.